miércoles, mayo 10, 2006

'
Pobre mujercita que mendiga afecto
'
o
'
'
Un día cualquiera me llegó un mail cualquiera. Uno de esos tantos que me enviaba hablándome de lo que hacía de su tiempo, de su vida. Esa que él decía querer compartir conmigo.

Lo que tuvo de particular ese mail – fue la firma con que lo celló.

“Tu gallinazo”

¿Gallinazo?

Fiel a mi costumbre - de recurrir al diccionario cuando no conozco el significado de una palabra, corrí a él y a pesar de que encontré una definición seguí sin entender...
'


Seguí ojeando la hoja hasta llegar a la palabra “gallo”. Leí cada una de las muchas acepciones y llena de inseguridad decidí creer que se refería a la acepción número 5.

Hombre fuerte, valiente”.

Mi mentalidad europea no terminó de entender porqué se hacía llamar “gallinazo” así es que opté por "hacerme la sueca".

Otras alternativas que ofrece la Real Academia Española son:

* Nota falsa y chillona que emite quien canta, perora o habla.

* Esputo, gargajo.

* Corcho que flota en el agua para indicar el lugar en que se ha fondeado la red.

* Ropa usada.

* Clítoris

* * *
''
'

Muchos mails más tarde, leyendo, en el Hotel De Las letras en Madrid, uno que le había enviado a su amante ibicenca, me enteré que él le había cacareado como toda respuesta a una indignada acusación que ella le hacía. Lo llamaba "gallina”.

'

¡Gallina!

'

''

Esta vez no necesité recurrir al diccionario de la RAE. Tenía – a pocas cuadras de distancia - la Academia misma con sus tantísimos académicos – de números y electos – a mi plena disposición.

Comparé fechas y horas en el contenido de nuestros buzones electrónicos y pude constatar que después de que ella lo "llamara por su nombre" tardó 7 minutos en redactar, de un sólo plumazo, una carta de amor – “del amor más puro que se haya sentido” según sus letras - y firmarla para mi: “Tu gallinazo”.

Mientras leía esos mails se me venía a la memoria una imagen de gallinas camino al degüello que alguna vez había visto en Barcelona...

* * *

Fue en Santiago y medio año antes cuando - a propósito de nada, como a menudo hace cuando despotrica arbitrariamente - se refirió a ella, a la ibicenca, como la “pobre mujercita que mendiga afecto”. Pocos días antes me había contado que con su hermana mayor – a quien conocí en su casa en Ibiza durante una velada sencilla y agradable – le había enviado una carta desde Ibiza. Agregó que ambas eran muy buenas amigas.

¿Por qué hablas así de ella? le pregunté.

"¡Ufff! es que no sabes como es... la última vez que la vi (hacía aquí alución a algunos días después de que sentados en La Ramla - en Barcelona, me regalara una promesa de serme fiel) le hablé de ti. Le dije que eras la mujer de mi vida y que entre ella y yo no habría nada más. Ella me felicitó, dijo alegrarse por mi y después de desearme buena suerte pasó a contarme de su novio alemán.
El es un hombre bonachón aunque demasiado bebedor y coquero - obviamente, malo pa’ la cama... Después se me tiro al cuello la muy calentona. Pero yo me negué...”

'* * *

Con mi notebook en las rodillas, cómodamente instalada en la ancha cama de mi habitación en el Hotel De Las Letras, leí un mail que él le hizo llegar desde Valencia,anunciándole su llegada a Ibiza, tres días después de "haberse auto_amenazado" con la mentirilla prometedora de fidelidad.

“... Soñi querida, me siento frente al computador para contarte que voy camino a ti, para decirte que este viaje lo hago única y exclusivamente para verte a ti y me encuentro con que estas enrabiada conmigo mientras yo hago hasta lo imposible por verte. Vamos guapa,
voy por ti y llevo un dinerillo para dos. ¿Que me dices de Formentera? No nos hagas perder tiempo con tus enojos...”

A Beata le escribía al mismo tiempo:

“...Bea querida, aquí me tienes en la “Madre Patria” recorriendo – por razones únicamente laborales – las regiones del sur de España que tanto hemos soñado conocer juntos. Ya lo haremos, verás que muy pronto lo haremos!
¿A propósito, te pusiste la muela con las luquitas que te dejé? Luego regreso a chilito y a ti para poder dormir "cucharita” así como lo hacemos nosotros y “puntearte” por detrás - como tanto te gusta... "

A mi me decia en el messenger. “Vida mia, estoy de vuelta en Ibiza sólo para descansar unos días después de mi recorrido laboral por Valencia, Alicante... estuve en Murcia viendo unas plantaciones ... Mi amor, voy saliendo a Formentera con un amigo. Asuntos laborales... tu sabes... Mañana me conecto para despedirme antes de volar a Chile a esa soledad fria en que me has dejado... ”

'
Cuando hablé con Soñi ella me quiso explicar que yo estaba en un error. Me quiso decir que el chanta jamás se referiría a ella como la "pobre mujercita que mendiga afecto" ya que ella era muy buena amiga de su hermana mayor - además de haber conocido a toda su familia cuando estuvo en Chile. Para demostrar la veracidad de lo anterior agregó que él le contaba lo mucho que la querían y deseaban volver a verla en Chile.

Le comenté que yo también conocí a su familia; conocí a sus hijas, fui presentada a la madre de ellas - también madre del chiquilín fallecido que él se adjudicó como hijo propio por el puro (mal)gusto de mentir. También conocí a sus amigos y a sus hermanos... sin ir más lejos celebré la navidad recién pasada con gran parte de la familia en casa de Maria Eufemia mientras el chanta – entre el plato de fondo y el postre – se ausentó un momento para pagar sepa Moya a cual de sus amantes, una pequeña “deudita”.

¿Deudita, acaso ha tenido problemas economicos? me preguntó afligida.

¡No, no! La tranquilicé. Se trata de una deuda como la que saldó contigo en Córdoba mientras "estacionaba el auto”.

Se produjo un largo silencio...

Cuando recuperó el habla me dijo que ella sabía perfectamente que tipo de hombre era el chanta. “Sabrás que sus hijas estuvieron acá en Ibiza y me lo contaron todo. ¡TODO! Ayer nada más hablábamos de él con su hermana y con su sobrino... no entendemos por qué él es "así".

Y continuó... “Yo a él lo quiero sólo para “follármelo”. Para hombre de verdad tengo a mi novio alemán...

Me despedí de ella amablemente después de haberle oido lo que me quiso contar acerca de las miles de disculpas que el chanta le había enviado a raíz de mis vergonzosas revelaciones. Le aclaré que las vergonzosas revelaciones aún no abandonaban mi disco duro y le desée mejor suerte con su ale_mán que la que tenía con el "ave_man" o gallina, como lo llama ella.

Con el teléfono aún en la mano calculé cuantos minutos le puede haber tomado al chanta “verborrear” esa disculpa... Tenía aún, frescos en la memoria, sus ruegos - en el lobby de un hotel en Malaga – que argumentaban por nuestro amor . Me pedía que no lo dejara, que teníamos tanto por construir juntos.... "No le pongas fin a esta historia tan hermosa como la nuestra" me decía cuando le dije que lo dejaba para siempre aquella noche en que por fin pude cerciorarme de que todas mis sospechas respecto a su falta de honestidad – que el naturalmente declaraba injustas y sin fundamento alguno - habían quedado pálidas frente a su colorinche realidad.

Una semana después de esos ruegos, en el Hotel de Las Letras, mi malestar me obligó a hacer una pausa en la lectura de su correo electrónico. Salí a recorrer los pasillos y salas de la gran casona ubicada en la calle Gran Via en el corazón de Madrid, mientras bebía un tazón de te verde...

Me detuve en la Biblioteca. Curiosamente encontré allí, escrito en una de sus paredes, un poema de Mario Benedetti. "No te Salves". El mismo “No te Salves” que le he oido a Adriana Varela muchas veces. El mismo poema que un par de meses antes yo había usado para unir una serie de fotos que ilustraban mi sentir por nuestra relación que estaba herida de muerte.

'

'

El texto final en la serie de fotos es un mensaje instantáneo del messenger de yahoo que me estaba esperando otro día cualquiera...era la respuesta de él a una de mis críticas por su falta de entereza.

Así habla un gallina:


"... Yo te amo total y definitivamente y cualquier cosa que amenace malograr nuestra relaciòn, la harè saltar por los aires...
FJBD (2006-01-27 17:04:20) Nada en mi vida es màs importante que tù, NN querida.
Censura protectora de almas ajenas... Censura protectora de almas ajenas...
Censura protectora de almas ajenas... Censura protectora de almas ajenas...
FJBD (17:05:21) Debes saber que nunca màs te harè pasar por situaciones incòmodas como a las que haces referencia, nunca más te traicionarè en nada, compartirè todos los asuntos contigo, aùn cuando algunos me parezcan “conflictivos” (y que antes del amor preferìa ocultarl o someterlo a mi entero y absoluto albedrìo)...
FJBD (
17:09:10) tu opiniòn siempre tendrà cabida en cada cosa que haga o deje de hacer y estoy plenamente disponible a abandonar aquellos que fundamentalmente te parezcan inadecuados... eso mismo, sin agregarle ni quitarle nada, es lo que yo espero de tu propia disposiciòn para conmigo... ojalà la vida nos de la posibilidad de hacer crecer este amor que nos regalò tan de repente, como para hacernos recapacitar respecto de que hay vidas pobres aunque no lo parezcan... mi vida lo era, antes de ti... pero ahora no se que hacer con esta “fortuna” que la vida me ha regalado...
FJBD (17:10:27) a menudo me canso de echarte de menos, me canso de ser el q
FJBD (17:10:54) està màs cerca de tu lejos… con tan poca piel, con tan poca voz; y con tanta necesidad de estar juntos para hacer nuestra vida comùn...
FJBD (17:13:00) Te amo
FJBD (17:13:06) P"

'




Me senté allí un rato y vi el amanecer desde un sillón de cuero muy negro mientras dejaba venir a Mario Benedetti - un hombre que ha dictado mucho acerca del amor.

Nuevo canal interoceánico

Te propongo construir
un nuevo canal
sin exclusas
ni excusas
que comunique por fin
tu mirada atlántica
con mi natural pacífico.


***


Le vino bien el te”, me dijo el nochero del hotel que había tenido la gentileza de preparármelo, al verme allí sentada y sonriendo con los ojos cerrados – como para no dejar escapar mis imágenes Bennedettianas. Le di las gracias nuevamente mientras extendía mi brazo aceptándole su ofrecimiento.
El remolino que se formó en el tazón me hipnotizó.

'

Sin darme cuenta estaba otra vez ensimismada - esta vez recordando un poema que el chanta me hizo llegar a nombre de él y de su muy buen amigo Mario Benedetti advirtiendome que lo había adaptado a su “regalado gusto”.

Es una lástima que no estés conmigo

'
cuando miro el reloj y son las nueve
y acabo de asar unas carnes y descorchar un vino para comer y beber solo
y me detengo tres minutos
a escuchar el agua correr río abajo
y estiro mi mano para rozar el espacio que dejaste

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las diez
y me alzo vertical
y mis ojos se posan en la cajita gris con el vaso y su cúpula
como tú y yo
en cópula en el cuartito de arriba /inundado de luna y estrellas

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las once
y me extiendo horizontal en tu lecho de ausencia
y no te acercas
para regalarme la mancha roja de tus labios
y regalarte la ternura parda de mi mirada

Post Data: Con todo nuestro Amor para nuestra Amada.
(firman los autores)

***

Madrid despertó con prisa. De un momento a otro se llenó de ruidos y de olores. Pedí que me llevaran el desayuno a la habitación y me fuí allí a escribir. Ya tenía una idea medianamente clara de lo que queria decir...

Me di cuenta que estaba necesitando dormir cuando al entrar a la habitación el poema escrito en la pared, se empezaró a mover como si hubiese tenido vida propia. Las frases se deslizaban como lo hacen las lombrices...

'

lombrices

lombrice

lombric

lombri

lombr

lom

lo

l

lolomlomblombrlombrilombriclombri

lombriz!

~~~~~~lombríz!

~~~~~~~~~~~~lombriz!

~~~~~~~~~~~~~~~~~~lombriz!


Eso!

Como las lombrices que vi aquella noche en Córdoba....

***

Desde la noche aquella en Málaga, cuando a medio creer sus promesas le dije que me quedaba a condición que se disculpara frente a Sonia por haberla estado engañando con historias de trabajo y de “viejos culecos que se le pegaron a la solapa como si él fuera tia de jardín infantil” – se refería a los amigos/clientes a los que había prometido acompañar en su "turisteo" por España – lo observé con otros ojos...

A eso del mediodía – cuando (el cara de raja) había dormido lo suficiente nos hizo saber - a mi y a sus amigos/clientes - que por ningún motivo debíamos dejar de visitar La Mezquita de Córdoba.

Pero antes visitaríamos Sevilla...
'
Camino a Córdoba me preguntaba a mi misma cómo pensaba el chanta arreglárselas para visitar a Sonia que lo estaba esperando en casa de su prima enferma...

'Fue al llegar a la Hospedería Duque San Martin, donde pasaríamos la noche, que me pidió que ayudara a sus clientes con el trámite de ingreso mientras el estacionaba el auto.


Así lo hice y una vez que ellos se habían retirado a su habitación salí a recorrer la ciudad. Pasé por el Hotel Macia Alfaros donde me repetí el trago que me había servido durante una visita anterior y
al regresar a la hospedería, dos horas más tarde, me dormí después de una reconfortante ducha caliente. La lluvia me había enfriado...

Me despertó su llanto. Ese que llora en el instante de "La petite mort" Entonces supe que era hora de levantarme. Me abrigué bién y me dispuse a esperarlo en la puerta de la hospedería.

Quería verlo llegar. Quería verlo por última vez retorcerse como aprendí que lo hace cuando miente de pié. Al poco rato apareció por la esquina de la derecha con las manos en los bolsillos. Lo abracé - para olerlo - y pude confirmar que las lombrices de un gallina huelen mal.

Mal así como anteriormente le había dicho que me parecía que olia su vida pese a todos los perfumes con que encubre su deshonestidad.



'

Fue entonces cuando las vi por primera vez...

'

lombrices
lombrice
lombric
lombri
lombr
lomb
lom
lo
l
lo
lom
lomb
lombr
lombri
lombric
lombrice
lombrices

''

Le salian por los ojos, por la naríz, por los oidos, por la boca... Todo él era una lombríz que se retorcía mientras me explicaba el motivo de su tardanza.

"¡Por Dios! En esta ciudad es imposible encontrar un estacionamiento. Recorrí todo Córdoba buscando uno que al fín hallé a unas treinta cuadras de aquí", decía mientras se contorsionaba como si se estuviera rascando la espalda a si mismo...
"Para asegurarme de recordar mañana por la mañana dónde lo dejé, hice el recorrido entre el auto y el hotel a pié varias veces. La última vez, venía llegando... cuando vi un espacio libre a una cuadra de aquí y regresé a buscarlo... Ahora lo tenemos cerca para cuando nos vayámos mañana a Madrid - después de visitar La Mezquita de Córdoba."

Sus zapatos – a pesar de tanta "caminata bajo la lluvia" – estaban secos así como secas estaban sus bolas.


***

Esa noche dejé de besarlo. Lo notó; un par de veces me dijo: tú ya no me quieres...

A partir de esa noche llevé dos botellas de agua en mi bolso.

Una con agua mineral - que la bebía yo y otra para él - con agua... No lo notó.


Por la boca muere un piscis...

miércoles, mayo 03, 2006

Mi familia es puro amor (im)puro

Recuerdo que un par de veces, al leer lo que me contaba de su numerosa familia, de sus hermanos(as), cuñados(as), hijos(as), sobrinos(as) y amigos(as) – por decirlo como él acostumbra, “a dos géneros” – llegué a sentir, no sin avergonzarme por la bajeza de mis sentimientos, una pizca de envidia. Tanto amor, tanta unidad, tanto encuentro, tanto festejo...

Esto fue antes de que nos conociéramos IRL. (In Real Life)

Yo también soy hija de una familia numerosa y aunque ni tantos ni la menor como es su caso, soy una de las menores y la relación con mis hermanos la podría definir como de la de buenos hermanos a pesar de no haber una gran amistad entre nosotros quizá por falta de afinidad.

Yo soy hijo de un polvo cansado”, me dijo en una oportunidad aludiendo a su calidad de hijo menor de una pareja de edad avanzada.

* * *

Siempre me habló de sus dos hijas. Las hijas de su primer y según entiendo, único matrimonio. Con el tiempo fue agregando hijos a la lista hasta llegar a cinco aunque no sabía bien como definir al cuarto ya que...

“Lo di en adopción”

...dijo un día o mejor dicho, escribió como si me estuviera contando que el hijo estaba con varicela.

“Maldito seas” fue mi comentario que él naturalmente rechazó argumentando razones sociales de peso y dejando en claro que su actitud correspondía única y exclusivamente a su enorme nobleza...
Nunca lo entendí así como tampoco entiendo otros fenómenos sociales que se dan en su medio...

Con el tiempo me fui enterando de los viajes, de los romances, de las elecciones académicas y de otros detalles de la vida de sus hijas. Nada extraordinario, sólo detalles de esos que los padres acostumbramos a comentar. Me aseguró que les había hablado de mi y con su mentira a flor de labio agregó: “¡Te están esperando!”

A mi me divertía su manera de hablar y presentar los diferentes aspectos de su vida y con el derecho que no da una naciente amistad, pero que yo me tomo porque soy como soy, le fui cuestionando lo que me parecía insensato y celebrando lo más afortunado. Lo que nunca llegué a creer fue que lo que yo interpretaba como bromas simpáticas, eran para él la médula de sus experiencias.

Con la distancia imprescindible se pueden decir muchas cosas que aún no siendo ciertas, no se les puede tildar de mentiras ni de fraudes... como por ejemplo su participación en el frente durante la guerra de Vietnam, el cancer que estuvo por mandarlo a la tumba, sus aspiraciones a ser presidente de la república etc. A medida que pasaba el tiempo y nos ibamos conociendo más, me fui dando cuenta que esa distancia no existía en él y al final de nuestra relación caí en cuenta que él vive enmarañado.

Pero me he adelantado...

Cuando llegué a Chile la primera vez después de nuestro encuentro virtual tuve la oportunidad de conocer, entre otros miembros de su familia, a su hija mayor, una hermosa joven que entonces debe haber tenido unos 22 o 23 años. Fue en el restaurant El Parrón donde él le dió cita para entregarle parte de su mesada. Demás esta decir que aunque la joven sabía de mi existencia y fue muy correcta en el momento de la presentación, entendí que por parte de ella no existía ninguna curiosidad por mi.

Pensé en mi abuela que siempre decía: “Tanto va el cántaro al agua...” Aunque el embustero juró “por la Olga” (su madre) que el jamás involucraba a sus hijas en sus negocios amorosos, salvo cuando eran “muy en serio como en nuestro caso” me di cuenta que no tan sólo las involucra sino que les da uso y mal_uso al extremo del abuso.

Esa noche cenamos bajo una fluida charla hasta que llegó el momento del postre. La jovencita sacó su billetera para guardar el dinero recibido y yo al ver la foto de un dulce pequeñito le pregunté quién era. Me contó que se trataba de su hermanito menor – hijo de la su madre y su nueva pareja - que había muerto trágicamente un año antes.

No logré entender el porqué de la reacción del embustero. Sin ninguna sensibilidad alzó la voz y gesticulo exageradamente mientras criticaba duramente la forma en que la familia – los padres del pequeño y sus propias hijas – manejaban el duelo. Yo, casi sin poder creer lo que estaba oyendo mientras a la muchacha le corrian las lágrimas por sus pálidas mejillas le pedí firmemente a el descriteriado que se quedara callado.

Así lo hizo y al despedirnos de la chica, hubo besos y abrazos...

Hubo también besos y abrazos la última vez que la vi. Iba camino al médico por su colón irritable, después de haber compartido unos alfajores en el café Havanna en Santiago. Ella hizo un gesto que no supe interpretar mientras decía lo que le habían costado sus gafas de sol, como respuesta al comentario del padre que - indicándome con un una mirada rápida dijo que yo me había ofendido por la “humildad de un collar” que el me había regalado unas horas antes.

Besos y abrazos hubo también el día que fuimos a cenar a la casa de uno de sus hermanos durante otra de mis visitas a Chile casi un año más tarde. Según él me querían volver a ver, con más calma, ya que el primer encuentro había sido muy fugaz. “Están encantados contigo” me aseguró.

Yo pasé un grato momento con ellos. Fueron muy amables y hospitalarios. Con una de las hijas de la familia intercambié dirección electrónica antes de la despedida.

¿“Sabes cuánto me costó esta cena”? Dijo al sentarnos en la camioneta.

Yo debo haberme visto como un gran signo de interrogación ya que la explicación fue con "lujo de detalles".

Despotricó contra el hermano que según él era "un flojo de mierda que no le trabaja un día a nadie".

Despotricó contra la cuñada que según él "llora miserias a mares con sus ojos secos".
Despotricó contra las sobrinas por la calidad de sus relaciones emocionales y por el magro resultado de sus estudios...
Me contó que en un momento en que yo no oía el hermano - como de costumbre - le había pedido muchísimo dinero, pero que él, cansado ya de regalárselo, le había propuesto un plan de pago. El se encargaría de las "cómodas cuotas mensuales" que pagarían el notebook que estaba pensando comprar en Falabella. Será un Acer como el tuyo, dijo, para sentirte más cerca... Así podremos comunicarnos cuando queramos y desde donde estemos”.
***


Cuando llegé a Madrid algunos meses más tarde me presentó su notebook. “Regalo de una amiga muy querida” - insistió en contarme reiteradas veces sin que yo le comentara nada. Ya la primera vez que me lo dijo, el tono de su voz me transportó de vuelta a Valdivia medio año antes, donde tuve que "chantar" a un "amigo" suyo cuyo nombre no recuerdo. Un borrachín que se pasó de la raya cuando - después de haber comentado burlezcamente a una jueza amiga del chanta por su manera de escribir los cheques a la hora de pagar la cuenta - creyó que se podría reír de mi también.
Esa noche, mientras el chanta hablaba de las liposucciones de la jueza, yo me preguntaba si existen las liposucciones al cerebro...

Tampoco comenté nada cuando un par de días más tarde anunció que no podíamos dejar de visitar Córdoba y su mezquita. En Córdoba también estaba su amante ibicenca visitando a una prima enferma, pero el no sabía que yo lo sabía. En cambio me dediqué a recordar la primera y única vez que había estado en Córdoba... cuando comí las berenjenas más ricas que he comido en mi vida en El Caballo Rojo

Cuando pasé por allí con él y dos de sus clientes/amigos con los que viajamos por España, no cenamos... pero más de uno se "desayunó" cuando les conté otro de los porqué digo que el chanta es "como las berenjenas" - Con todo el respeto que se merecen esos frutos.
***

Si que quise comentar lo ocurrido con su hija en El Parrón, pero después de haber oido un par de veces sus argumentos acerca de la vida y de la muerte quise ponerle punto final a la conversación que en algún desafortunado momento retomé, diciéndole: “Creo que si se tratara de tu hijo, lo verías de otra manera”.

¡“Estás equivocada”! sentenció.

Es mi hijo, y el problema de la madre es de conciencia. No ha podido superar el hecho de que “nuestro” hijo haya muerto como hijo de otro... Y siguió - así como lo hace cuando "toma vuelo" despotricando contra el desafortunado segundo esposo de la madre de sus hijas. Según él, las hijas no lo querían ya que había golpeado a la madre en presencia de la mayor de ellas. Pensaban que debería haberlo dejado hace mucho tiempo. El chanta se explayó a viva voz así como lo hace cada vez que necesita convenserse a si mismo y convencer a los demás de que tiene razón...
Pensando en algo que a menudo pienso cuando leo a Isabel Allende – los dramas familiares son contables después que han pasado 100 años ya que sólo entonces nos hacen reir - enterré lo recién oido hasta que me llegó un mail de una ex amiga del chanta que atestiguaba que esa era otra de sus "ocurrencias"...
¡Ni siquiera un niño muerto se salva de sus inmoralidades!

Aludiendo a su calidad moral, más que hijo de un "polvo cansado" yo digo que es él es hijo de de un polvo anal.
'